No se les escapa nada; detectan como nadie los estados anímicos, las necesidades, si no hemos dormido o si hemos discutido, si lloramos o reímos. Son las madres. Las que siempre están ahí. De las que aprendemos y a las que imitamos; aunque no nos demos cuenta adquirimos sus hábitos, sus costumbres, sus tics, a la par que heredamos una forma de hacer las cosas. También sus recetas, su forma de cocinar, de condimentar. Cuántas veces hemos dicho aquello de "cocina como su madre". Pues también a mí me ocurre. A ella, que tanto me ha enseñado, debo este cariño por los bizcochos y reproduzco los sabores tan conocidos y apetecibles que llenaron la casa donde viví hasta mi emancipación. Quiero condensar en este resultado todas aquellas lecciones que sin darse cuenta fue dándome hasta enriquecer mi cocina y mi persona. Para ella, para todas las madres, un sincero beso de cariño.
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jueves, 7 de noviembre de 2013
jueves, 31 de octubre de 2013
Almendras garrapiñadas
Desconozco la razón por la que asocio el tiempo frío con los frutos secos; será porque desde siempre recuerdo en las casas de nuestros abuelos, tíos, vecinos y padres las fuentes que decoraban la tradición navideña, y en ellas, junto a los mazapanes y polvorones siempre aparecían montañitas de almendras, cacahuetes o pistachos. Recuerdo cuando la señora Felisa, vecina en el pueblo, nos obsequiaba con un bote de estas almendras. Es de ella de quién aprendí a hacerlas, nos siguen encantando y cualquier momento es bueno para sacar unas cuantas a la mesa y dejar que su sabor dulzón con su textura crujiente nos deleite el paladar.
jueves, 19 de septiembre de 2013
Bizcocho de las Carmelitas Descalzas de Sevilla
Sentados en el salón, con un libro abierto en el regazo y abstraídos en su lectura, olvidamos por un momento el trajín de cacharros en la cocina, el ir y venir de pequeños pasos moviendo cucharas, boles y cajones. Una llamada constante me reclama y acudo presta a supervisar una elaboración sencilla pero resultona, en la que se han enfrascado estos pequeños pinches elevados a categoría de reposteros. Sus pequeñas manos húmedas absorbiendo la harina, los rostros sudorosos por el esfuerzo moviendo la masa, la sonrisa pegada a la cara. Llamo a mi marido para que no pierda detalle de la escena y ambos nos reímos ante la implorante solicitud de auxilio de los niños. ¡Qué momento más dulce, en todos los sentidos!
Vamos a ello.
jueves, 29 de agosto de 2013
Donuts caseros deliciosos
Si cuando fuimos niños nos hubiesen preguntado por nuestra merienda favorita, muchos hubiésemos sido quienes sin dudar habríamos apostado por los donuts; son éstas dulces redondeces parte de nuestra infancia tanto como las batas a rayas y las carteras a la espalda. Y no obstante, mientras nosotros vamos cumpliendo años, ellos se mantienen imperturbables ocupando los anaqueles, ahora de las grandes superficies, antes de las pequeñas panaderías de barrio. Siempre iguales, siempre deliciosos. No busco recuerdos del pasado, sino emular ese característico sabor que le hizo inigualable y que hace que nos chupemos los dedos sin importar edad ni condición.
jueves, 15 de agosto de 2013
Tarta de almendras sin gluten (con chocolate blanco y ron)
Hoy me deja el relato un poso agridulce que me encierra en la cocina para sacudirme la melancolía. Haciendo esta receta rememoro los felices momentos que me aportan las almendras y el chocolate blanco cuando las hago bailar al unísono y el resultado es tan fabuloso como estos trocitos de cielo en que se ha convertido mi tarta. Seguid leyendo y sabed para quién va dedicada y por qué.
jueves, 8 de agosto de 2013
Tarta de galletas (la de toda la vida)
Coletas bien estiradas, el cuerpo moreno del aire libre y la cara pecosa, fueron los atributos en una divertida niñez en los campos de Voznuevo, en Boñar (León). Junto a mis primos y mi hermano en días de risas y juegos pasaba las vacaciones estivales con la alegría propia de la infancia, cazando saltamontes entre las altas hierbas y cogiendo renacuajos en las acequias. Sentados a la puerta de la iglesia se nos alargaba la noche contando cosas a los amigos y agotados de tanto saltar y correr llegábamos a casa expectantes por ver los dulces con que nos obsequiaba tía Tina. En ellos ponía todo su cariño y ternura. Recién cogida la leche de las vacas, preparaba la crema de mantequilla , añadía el Cola Cao y con un paquete de galletas obtenía una tarta con la que nos chupábamos los dedos. Hoy la traigo aquí, añorando las vacas mugiendo en el establo, la risa de mi tía y los recuerdos de mi niñez.
viernes, 2 de agosto de 2013
Helado de frutas con piña y kiwi
Va pasando el verano y cuando agosto se instala aparece la nostalgia de vacaciones pasadas, lugares lejanos que nos gustaron y pequeños detalles que dejaron huella en nuestro recuerdo. Por eso traigo hoy estos helados con deliciosos sabores de fruta, inspirados en aquéllos que tomábamos en Verona, paseando por Via Mazzini camino de la Plaza Brá, observando la imponente fachada de la Arena. Bajo el sofocante calor de sus calles atestadas de turistas, la acidez de la fruta y su frescura nos provocaron más de un instante de disfrute. Viaja con nosotros a la patria de Julieta saboreando un helado de fácil confección que a los niños siempre les encanta.
viernes, 19 de julio de 2013
Berlinas rellenas de crema de chocolate (nocilla)
Tiempo de refrescos, con desayunos y meriendas en familia, me obligan a preparar recetas que sean del gusto de todos. Así pues, un batido de chocolate fresco a media tarde, acompañado de unas berlinas (mejor rellenas), son un tentempié perfecto para que una reunión en casa de los abuelos, uniendo tres generaciones, sea todo un acontecimiento. Nosotros ya lo hemos vivido, así que probad con esta receta y en torno a una mesa dejaos llevar por las memorias de vuestros mayores.
Receta del libro de Xavier Barriga, Bollería.
viernes, 12 de julio de 2013
Tarta de chocolate y frambuesas con marshmallows
El chocolate tiene la virtud de alegrarnos la vida y si al tiempo nos divierte mejor que mejor. Cuando los chicos me piden algo dulce que les ponga una sonrisa en la boca y gruesos bigotes en la comisura de los labios, pienso en tartas que se deshacen en la boca, con la acidez de la frambuesa y el toque intenso del chocolate. Ese contraste siempre me provoca una agradable sensación en el paladar. El amargo sabor del chocolate negro, unido a la acidez de la frambuesa choca con el dulce del marshmallow de un modo sutil. La buena sintonía de los contrarios también se produce en la cocina. Del mismo modo, los acontecimientos que nos ocurren día a día tienen su contrapunto en algún momento de nuestra existencia. Momentos alegres y tristes se suceden con continuidad sin que podamos hacer nada para remediarlo. De eso va mi tarta y mi texto.
Vamos con la receta del día:
jueves, 27 de junio de 2013
Pastel de arroz de Bilbao en bocaditos individuales
Cada día el blog exige un ejercicio de dedicación por las cosas bien hechas que redunda en resultados verdaderamente agradecidos. Así me ha pasado esta semana con este dulce sorprendente y con las últimas declaraciones reveladoras de nuestra común historia. Os pido que me acompañéis una vez más en el viaje apasionante de la repostería y de las letras. Practicadlo, cocinar y leer, ¿puede haber algo más bello?
Esta receta es un clásico en Bilbao, a mi me ha llegado a través de un compañero, al que se lo agradezco muchísimo. Nos ha gustado un montón, se prepara en un momento y está riquísimo.
Para los que tenéis un poquito de miedo a empezar con los postres, éste junto con la tarta de queso que vimos aquí son perfectos. Salen siempre.
Es curioso que a pesar de su nombre no lleva arroz entre sus ingredientes, al menos actualmente aunque he leído que se empezó realizando con harina de arroz en lugar de trigo, incluso que se rellenaba de arroz con leche.
viernes, 7 de junio de 2013
Éclairs (chocolateros, petisús, pepitos) en París
Hay dulces que evocan lugares que dejaron recuerdos imborrables y que a la vez provocan sensaciones de dulce cremosidad en el paladar. Con los éclairs, también llamados chocolateros, petisús, pepitos... ocurre siempre eso. Al verlos tras las vidrieras pareciera que paseáramos por calles francesas, y al degustarlos, la crema pastelera y la masa choux dejan en la boca un mar de emociones que nos hacen repetir. Si algo bueno tienen es que hay que consumirlos sin demorarse para que su textura no se pierda. Mejor que mejor. Animaos y que no quede ni uno.
viernes, 31 de mayo de 2013
Brownie de chocolate negro
Sigue soplando el viento con fuerza y silba por las rendijas de las puertas. Da pereza salir al exterior con este tiempo y apetece sentarse frente al parchís con los niños para jugar un rato a diversiones de toda la vida. Hemos precalentado el horno y animados por el dulce olor del chocolate nos enfrascamos en una nueva aventura en la cocina.
Receta adaptada de Jamie Oliver
viernes, 24 de mayo de 2013
Coquillos de Retortillo (Salamanca)
Las tradiciones permanecen a lo largo del tiempo gracias a los mayores y a quienes sin descartar una apuesta por la modernidad encuentran en sus raices motivos para sentirse orgullosos. Así me ocurre cada vez que acudo a casa de mi tía Emilia y la observo manejarse en la cocina recuperando esos dulces que tanto me hicieron disfrutar de pequeña y que ahora redescubro para mayor alegría de mis hijos. Cuando hago estos coquillos procuro poner aparte de los ingredientes, todo ese cariño que solo ella sabe poner en cada postre que me enseña. Espero haber aprendido la lección y que se sienta satisfecha con el resultado.
viernes, 17 de mayo de 2013
Mesa dulce para el cumpleaños de mi princesa
Celebrar este año el cumpleaños de Candela ha supuesto un reto de grandes proporciones. Hemos procurado darle una sorpresa inolvidable preparándole una mesa dulce, nuestra primera mesa dulce, para eso el esfuerzo en la preparación ha sido notable. Han sido varios días de trabajo entre hornear y decorar en los que hemos participado todos en casa. La tarea ha merecido la pena. Recordaremos durante mucho tiempo esa carita de niña embobada contemplándolo todo: las galletas decoradas, las linzer, las dos chocolates, los cake pops, el árbol de gominolas y esa tarta de color rosa que tanto le gustó. Horas de labor con las viejas cajas de fresas hasta conseguir un acabado satisfactorio, con los pompones de papel de seda lentamente compuestos, buscando el lugar idóneo, el rincón perfecto.
Y ella de anfitriona. La reina de la fiesta, agasajada y mimada por todos. Cuando se acostó, exhausta, todavía perduraba la sonrisa en su cara y esa ha sido la mayor de las recompensas.
Esperamos que también os guste a vosotras/os que como yo disfrutáis de las cosas hechas con dedicación.
viernes, 3 de mayo de 2013
Tarta de queso sencilla, rápida y deliciosa
En un pequeño pueblo del valle del Aragón, tomando el camino desde Castiello de Jaca, se encuentra la Garcipollera, un bonito albergue-restaurante donde descansar los huesos de bellas caminatas, echar una conversación con Concha y con Juan, y por supuesto, degustar las ricas viandas que allí se sirven. Quiero agradecerles que compartan sus riquísimos secretos culinarios con una servidora y me atrevo a incluir entre mis favoritas esta receta de tarta de queso.
viernes, 19 de abril de 2013
Rosquillas tradicionales
No sé si procede, pero lo voy a hacer. Desde esta entrada quiero agradecer a mi tía Emilia tantas cosas que me sería imposible enumerarlas todas. Hoy va por ti, por tu sincero cariño, tu dulzura y mesura; siempre pendiente, siempre atenta en la ayuda.
A ella le debo buena parte de estas recetas tradicionales rescatadas del olvido, traídas de tierras castellanas, y explicadas con la paciencia que sólo ella sabe transmitir. Sirva también como homenaje a esas mujeres valientes, que como ella misma, acometieron empresas de difícil cumplimiento de las que salieron triunfantes aún a costa de enojosos recuerdos.
viernes, 5 de abril de 2013
Caracolas de canela y piñones
Días de lluvias que no cesan, propensos a la melancolía y al paseo bajo paraguas; son momentos ideales para, en ratos de ocio, ponernos el delantal, encender el horno y recrear alguna receta dulce que junto a una infusión, nos endulce el paladar y nos alegre la tarde. Viendo los caminos encharcados y la hierba mojada, así lo hemos hecho nosotros, y la experiencia no ha podido ser más gratificante.
viernes, 1 de marzo de 2013
martes, 19 de febrero de 2013
Bizcocho de coco
Siempre que recuerdo París, vienen a mi memoria sus calles mojadas, la fina lluvia golpeando los toldos de los bistrots y la gente guareciéndose en los soportales, bajo la atenta mirada de las piedras que jalonan las riberas del Sena. Pero aquella mañana contradijo mi memoria y salió radiante, con un sol frío que inundó las calzadas de luz haciendo reverdecer los mejores jardines de la ciudad. La gente salió a las avenidas con una sonrisa en el rostro y el disfrute en la mirada. Rápidamente nos contagiamos del ajetreo de la gran urbe que bulle de vida en cada rincón. Un café caliente y nos pusimos en faena con celeridad.
miércoles, 30 de enero de 2013
Perronillas de Retortillo (Salamanca)
De cómo he acabado en París es una historia de circunstancias, vinculada a los acontecimientos ocurridos en los días pasados. El caso es que tras la última entrada de Lady Victoria en el blog, tuve un comentario inusitado. Un lector asiduo me informa de que en sus manos tiene una carta fechada en 1938 de un tal Andrew Fellman. Sí, Andrew, como lo oís. Y dirigida a una residente en Londres de nombre Victoria. Al parecer, entre las páginas de un libro de registros de la provincia de Albacete que consultaba para su tesis doctoral, apareció un texto escrito a mano, sin demasiados datos relevantes pero cargado de emoción, de alguien que luchó en la Guerra Civil española y que pretendía comunicarse con las islas.
Ni que decir tiene que me dió un vuelco el corazón. ¡Sin duda era mi Andrew!. Si fue el destino o la casualidad ahora carece de importancia, sólo la tiene el hecho de que podía contestar algunas de las preguntas que Victoria venía dejando en el aire con sus misivas, si como parecía, la veracidad de su identidad quedaba atestiguada. Inmediatamente le pedí me remitiese la carta por correo electrónico a fin de leerla, a lo que accedió de buen grado. Y tras pedirle su nombre y teléfono, me dispuse a leer lo siguiente.
Aunque antes, vamos con la receta.