Días de lluvias que no cesan, propensos a la melancolía y al paseo bajo paraguas; son momentos ideales para, en ratos de ocio, ponernos el delantal, encender el horno y recrear alguna receta dulce que junto a una infusión, nos endulce el paladar y nos alegre la tarde. Viendo los caminos encharcados y la hierba mojada, así lo hemos hecho nosotros, y la experiencia no ha podido ser más gratificante.