Cuando una gran amiga te pide que pongas tu imaginación y tu esfuerzo a su servicio, te entregas con devoción. Así lo hice cuando me sugirieron realizar unas figuras de baturros para regalar a seres queridos, que tanto estando cerca de la capital maña, como lejos, gustan de una festividad tan importante. El resultado me pareció muy satisfactorio y gratificante.
Y así, no hay temporada en que no improvise nuevos atuendos, pañuelos o chalecos para tan graciosas galletas. Espero que os gusten tanto como a nosotros.
Y así, no hay temporada en que no improvise nuevos atuendos, pañuelos o chalecos para tan graciosas galletas. Espero que os gusten tanto como a nosotros.