¡Ooohhhhhhhh!
Ha sido la expresión al unísono de los pequeños al llegar a casa, subir las escaleras para tomar la merienda y encontrar en la mesa de la cocina una tarta decorada con motivos de Halloween. Se acerca para los más pequeños esta fiesta anglosajona de reciente raigambre en cada rincón del mundo y ya preparan sus bolsas para llenarlas de caramelos y andar de puerta en puerta haciendo sonar los timbres con fuertes risotadas. Otro momento más para olvidar los acontecimientos que nos van amargando la vida y centrarnos en los pequeños detalles que nos llenan de alegría. Gracias a la inocente felicidad de los niños que por un puñado de golosinas te dedican una enorme sonrisa y un agradecimiento sincero. Va por ellos este trabajo lleno de cariño y detalles.