Sólo teníamos un cabo del que tirar en nuestra visita al East End; así que con paso decidido nos plantamos en la fachada de la iglesia de St. Mary´s. Si no teníamos suerte nuestras esperanzas se verían truncadas de inmediato. Carlota era optimista, teniendo en cuenta lo riguroso de la burocracia eclesiástica en cuanto a los registros de sus feligreses; y aunque nos constaba que pocas veces acudirían a los oficios, en sus primeras cartas, Victoria mencionó el bautizo de María del Carmen. Esta pequeña iglesia de planta gótica, de amplias vidrieras y fachada de piedra; a pesar de su modestia trasciende un universo de gente obrera y abnegada, sin duda como lo fueron en otro tiempo, aquel al que deseamos acceder.